Centro Serendipia

Conoce lo más resaltante de la Hipocondría desde la psicología

hipocondría

Tabla de contenidos

“Una cosa es hipocondría y otra muy diferente el temor a enfermar”

Hola a todos. Vivir saludablemente es base y fundamento del bienestar. Conjuntamente, contar con avances en el campo médico, psicológico y científico aumenta la calidad y tiempo de vida. Pero aun hoy día, con tanto progreso e información, que permite alargar la vida, la hipocondría hace peligrar la sociedad.

Ahora, ¿qué es la hipocondría? Pues el sufrimiento anticipado y mental por enfermedades o síntomas que no se han producido ni diagnosticado. Se busca controlar periódicamente la salud corporal para encontrar una “enfermedad imaginaria”. Y es tan fuerte este padecimiento, que teniendo resultados perfectos recientes de salud, se vive inquieto, preocupado o con miedo.

Otra contrariedad asociada es interpretar cualquier síntoma o sucesos como desorden corporal por enfermedad. Asimismo, acostumbran a buscar cualquier enfermedad relacionada en libros o medios digitales como Google.

¿Cuántos no conocemos que nos manifiestan padecer todo lo que ven? Si te sientes identificado con esta introducción, o conoces algún allegado, este material está elaborado para ti.

La Hipocondría – su significado y en qué consiste el trastorno

El primer punto del artículo está centrado en resolver conceptualmente la frase “qué es hipocondríaco”. Es necesario apoyarse tanto en el diccionario como en la literatura especializada.

Primeramente, colocaremos la definición de hipocondría de acuerdo con la Real Academia Española (RAE). La Academia la define como una “afección caracterizada por una gran sensibilidad del sistema nervioso con tristeza habitual y preocupación constante y angustiosa por la salud”.

En el caso de las definiciones de lenguaje de Oxford, este término es un: “trastorno mental que se caracteriza por una preocupación constante y obsesiva por la propia salud y por una tendencia a exagerar los sufrimientos, que pueden ser reales o imaginarios”.

En cuanto a su etimología, proviene del griego Hypokondriakós que significa “bajo el cartílago”. También tiene su origen etimológico en el latín tardío Hypochondriacus.  Es muy común en anatomía nombrar la parte baja de las costillas el hipocondrio, es decir, la zona abdominal.

Por ello, se denominan Hipocondríacos aquellas personas que se tocan instintivamente el abdomen cuando creen (aparentemente) estar enfermos. Es decir, que presentan un miedo anormal a las enfermedades.

La hipocondría según el DSM en algunas versiones

Seguidamente, la bibliografía que más aporta específicamente sobre el concepto es el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. Se denota como DSM en sus diversas versiones. Encontramos una definición concreta en el DSM–IV que dice lo siguiente:

“La esencia de la hipocondría es la preocupación y el miedo a padecer, o la convicción de tener una enfermedad grave. Esto ocurre a partir de una interpretación personal de uno o más signos o síntomas somáticos”.

Ahora bien, el DSM-V extiende el significado de hipocondríaco dentro de los “trastornos de ansiedad por enfermedad”. Para complementar lo dicho por RAE, es un trastorno psiquiátrico caracterizado por una preocupación excesiva por la salud.

Términos relacionados a la Hipocondría

Es común que en el ámbito social se consideren como sinónimos los términos hipocondría, Nosofobia y Patofobia. Aunque estos términos pueden presentar similitudes en cuanto al temor y la enfermedad, su abordaje es distinto. Desde el punto de vista psicológico, el nivel de intervención entre los trastornos es parcialmente diferente.

Para ello, de acuerdo con el diccionario Oxford de lenguajes, haremos una definición corta de Nosofobia y Patofobia. El primero está relacionado con un “temor enfermizo a caer enfermo”. En el segundo, se destaca un “miedo morboso a padecer una enfermedad y, en general, a cualquier tipo de sufrimiento”.

Diferencia entre Hipocondría, Nosofobia y Patofobia

En el caso de la certeza “imaginaria” entre uno y otro paciente sobre su salud, existe una clara diferencia. Aunque tienen padecimientos semejantes, una persona patofóbica radica la causa de sus temores a cuadros fulminantes. Es decir, la patofobia radica en el miedo excesivo a un infarto, una aneurisma, entre otros.

Ahora, el paciente Nosofóbico siente temor o terror a contraer una enfermedad. Por tanto, evita todo aquello que se relacione con asistencia médica, centros de salud o médicos. Ni siquiera llega a leer información referente a enfermedades ni ver series contentivas de material médico.

En el caso de un hipocondríaco, este sufre miedo excesivo por enfermedades de lento avance en el tiempo. Un ejemplo claro es a sufrir de lupus, un tumor maligno o cualquier enfermedad degenerativa.

El paciente hipocondríaco está convencido que tiene una enfermedad. Por el contrario, una persona con patofobia duda sobre su estado de salud y siente temor de enfermar. En cuanto al Nosofóbico, evita todo aquello que pueda relacionarse con enfermedades o su sugestión. Asimismo, quiere evitar envejecer.

Miedo a morir con sufrimiento es parte de la hipocondría. Miedo a morir súbitamente, de forma fulminante o por una enfermedad grave es parte de la Patofobia. Miedo a sufrir enfermedades es parte de la Nosofobia.

La hipocondría y la ansiedad

¿Por qué se relacionan estos dos términos? Bueno, la ansiedad resulta en la anticipación de algún evento dañino a futuro. Es común que esté acompañado de disforia (sentimiento desagradable) con tensión somática.

Ahora bien, en función de la psicología, el DSM-V ha definido la hipocondría como un trastorno de ansiedad. Para estas enfermedades, la preocupación, el temor o miedo en exceso provoca un malestar notable. Progresivamente este exceso va llevando al que lo padece hacia un deterioro significativo clínicamente de sus actividades cotidianas.

Construcción de la ansiedad hipocondríaca

Dejó de ser un desorden para ser incluido dentro de los trastornos tradicionales. Cualquier cambio corporal es observado como una señal “fantasma” de una enfermedad grave. El concepto se complementa con algunos criterios de evaluación (de acuerdo con el DSM-V):

  1. Implica una preocupación por tener o adquirir una enfermedad médica grave no diagnosticada. Se caracterizan por atender con precisión las señales corporales. Pero en la búsqueda de ese control perfecto acaba alterando la psiquis del paciente. El exceso de control solo conlleva la pérdida del control.
  2. No aparecen síntomas somáticos o, si lo hacen, solo son de intensidad leve. Esto se debe a que no aparecen síntomas en las evaluaciones médicas que justifiquen una afección médica seria.
  3. La preocupación por la idea de estar enfermo se acompaña de una ansiedad considerable sobre la salud y enfermedad. Para este caso se someten varias veces a controles médicos. El problema no es chequear el estado de salud, es la perpetuación del proceso en la vida del paciente. Esto crea un estrés psicológico y físico.
  4. La persona hipocondríaca por lo general se auto examina varias veces al día. Asimismo, investigan en exceso su sospecha de enfermedad. En otros casos, buscan consuelo de su supuesto con la familia, amigos o médicos.

Tipos de Hipocondría

De acuerdo con la investigación realizada por la Universidad de Columbia (USA), existen 3 tipos de Hipocondría:

  1. El primero de los tipos habla sobre la enfermedad obsesiva y ansiosa. Suele ser la patología más frecuente donde las personas que la padecen siempre viven atentos a nuevos síntomas. Asimismo, tienden a comprobar una y otra vez las pruebas y su pensamiento es firme. A nivel fisiológico no presentan síntomas.
  2. El segundo tipo es uno de los de mayor atención, la hipocondría depresiva. En este caso, predominan los sentimientos de desesperanza y culpa. El padecimiento supuesto se siente como un castigo que es merecido. Es de atención pues existe el riesgo de suicidio.
  3. El último de los tipos hace referencia a la hipocondría somatoforme. Aunque existen síntomas físicos de alguna enfermedad, no revisten la gravedad exagerada que se le proporciona.

Causas del trastorno hipocondríaco

Las causas del trastorno hipocondríaco hasta la actualidad no son completamente conocidas. Las que se han estudiado con mayor repercusión sobre el trastorno refieren a factores biológicos y psicosociales. En estos últimos existe una preponderancia en función del ambiente donde se encuentre el paciente.

La psicología establece que existe una relación diversas causas que facilitan la aparición del trastorno. Es frecuente con el padecimiento mental la comorbilidad con trastornos del ánimo.

Causas biológicas

Una de las causas establecidas para la Hipocondría es la alteración de los sistemas neurobiológicos gabaérgicos y serotoninérgicos. También existen incidencias en el sistema límbico, siendo una de las regiones del cerebro con más afección.

Otro aspecto es la medicación esporádica (uso/retirada) de ciertas sustancias como fármacos, alcohol, estupefacientes, sedantes y más. Pero lo que más influye es la predisposición genética para que aparezca este trastorno.

Causas psicosociales

En este caso se agrupan aquellos sucesos de máximo estrés, además del ambiente familiar y situaciones donde la vida peligra. Otro aspecto que influye reside en la preocupación incontrolada y excesiva de los temas cotidianos. La personalidad del individuo va a representar un aspecto preponderante para estas causas.

Los estímulos externos también pueden ser un desencadenante del miedo a enfermar. Esto puede surgir de programas de TV, internet, conversaciones y otros. En algunos casos, se tiende a evitar estos aspectos para no maximizar el estrés.

Consecuencias o complicaciones

Debido a este padecimiento, las personas pueden tener las siguientes complicaciones:

  • Daños colaterales físicos producto de un excesivo número de pruebas médicas invasivas. Estas son hechas con la finalidad de buscar un diagnóstico.
  • Se puede crear dependencia a diversas sustancias como analgésicos o sedantes.
  • Puede encaminarse a otros trastornos como depresión o ansiedad.
  • Puede haber otras consecuencias a nivel laboral como disminución del ingreso o despido. Esto es producto del absentismo laboral y la cobertura de los gastos médicos.

Grupos predominantes en el trastorno hipocóndrico

Una enfermedad que ataca a un gran número de personas alrededor del mundo. Existe un porcentaje aproximado del 10% de la sociedad que la ha presentado. Las edades de inicio están dadas entre los 20 y 30 años. Pero es a los 40 años donde la Hipocondría hace su mayor influencia.

En cuanto al género que es hipocondríaco, existe un consenso. Y es que afecta por igual tanto a hombres como a mujeres. Ahora con respecto a la vejez, se piensa que es uno de los grupos predominantes a sufrir de este trastorno. Sin embargo, hay que recordar que la enfermedad es un miedo a enfermar. Por tanto, la vejez NO es un grupo predominante para este padecimiento.

Las personas ancianas generalmente sufren de cuadros dolencias y enfermedades recurrentes. Además, son personas más susceptibles a morir pero eso no implica que se sienta miedo ante lo inevitable. La vejez es un proceso por diversas etapas, que la van preparando a la persona para los acontecimientos a ocurrir.

Sintomatología del trastorno de hipocondría

“La verdadera fuerza de una idea está, no en lo que vale, sino en la atención que se le presta”. Una máxima de Concepción Arenal.

Los síntomas de una persona hipocondríaca afectan la salud física y mental al mismo tiempo. Con respecto al tiempo de duración, puede ser de al menos unos 6 meses. En este punto haremos un cuadro resumen de la sintomatología más frecuente para este padecimiento.

Síntomas de carácter físico                     

Vegetativos: Sudoración, sequedad de boca, mareo e inestabilidad.

Neuromusculares: temblor, tensión muscular, cefaleas y parestesias.

Cardiovasculares: palpitaciones, taquicardias o dolor precordial.

Respiratorios: episodios de disnea.

Digestivos: náuseas, vómitos, dispepsia, diarrea, estreñimiento, aerofagia o meteorismo.

Genitourinarios: micción frecuente y problemas sexuales.

 
 
 

Síntomas de carácter psicológico o conductual

Preocupación, aprensión, insomnio.

Sensación de agobio.

Miedo a perder el control, a volverse loco o sensación de muerte inminente.

Dificultad de concentración, quejas, pérdida de memoria.

Irritabilidad, inquietud, desasosiego.

Conducta para evitar determinadas situaciones.

Inhibición o bloqueo psicomotor con obsesiones o compulsiones.

Conducta altamente sugestionable por descubrimiento de nuevas enfermedades.

Disminución del rendimiento laboral, académico o doméstico.

Hay que aclarar que para hipocondríaco, síntomas como obsesión por el detalle es frecuente. En este caso, son capaces de describir detalles que considerados por los pacientes de importancia, resultan efímeros e intrascendentes. 

Además, la gran mayoría de los enfermos hipocondríacos visitan con frecuencia al médico o especialista. El síntoma es particular el mismo: complementar los exámenes generales.

Y aunque pueden experimentar tranquilidad, esta no dura por largo tiempo. Caso contrario refiere la patofobia. El paciente que sufre este trastorno presenta miedo a enfrentar a un especialista.

Tratamiento del trastorno de Hipocondría

El tratamiento más adecuado para la Hipocondría involucra directamente la Psicoterapia. Y lo primero que hay que lograr es la aceptación del propio paciente a decir “Soy hipocondríaco”. Lo principal que se debe entender de estas personas es que tienen mucha ansiedad, autoestima y ánimo bajo.

Asimismo, debe anticiparse la terapia con los siguientes complementos:

  • No sobreestimar los síntomas del paciente. Es necesario que los síntomas que se describan no se pongan en tela de juicio mientras exista angustia.
  • A medida que se avanza, el especialista debe explicarle al paciente que no tiene enfermedad alguna. Claro, aunque no exista una patología como tal, se hará un seguimiento que le ayudará a controlar los síntomas.
  • La farmacología debe ayudar a la reducción de síntomas psicológicos como la preocupación, estrés o tristeza. No obstante, es necesaria la prescripción y supervisión médica.

Terapia Cognitiva Conductual

Una de las terapias más importantes es la TCC o terapia cognitivo conductual. Esta forma de terapia en el tratamiento de la hipocondría considera la sintomatología como un aprendizaje. Estos provienen de patrones conductuales mal adaptados. Es lo que se conoce como la parte de la terapia conductual.

En el caso de la terapia cognitiva, se toman en cuenta procesos afectivos como causa de la sintomatología. En estos se evalúan las creencias, expectativas y pensamientos disfuncionales. Esta terapia está caracterizada por ser un proceso directivo y activo.

La terapia cognitivo conductual tratará de influir en el paciente a no asistir de manera constante a consultas médicas. Asimismo, evitará que no hable de cuestiones de salud o enfermedad. Con ello, se reducirá la observación del padecimiento como una obsesión.

La finalidad es que se logre ver la enfermedad como una situación normal, que se debe enfrentar sin magnificar proporciones. Por último, en esta forma de tratamiento se incluye una reestructuración cognitiva, que impida las creencias disfuncionales. Por eso es necesario que se incluyan elementos sobre cómo ayudar a un hipocondríaco a evitar recaídas.

Terapia de desensibilización sistemática como parte de la TCC

Es uno de los aspectos básicos de cualquier tratamiento psicológico. Es hacer que la persona pierda el miedo morboso o desenfrenado hacia la enfermedad o la muerte. En este caso, se confrontan los pensamientos de situaciones que se evitan o se temen.

La finalidad es que la persona pueda observarlas, acercarse a ellas y enfrentarlas sin temor o angustia. Así, se reinterpretan las señales para que tengan cabida las que son positivas o neutras. En vez del cuerpo ser un generador de dolor, se irá transformando poco a poco en un transmisor de confianza.

Terapia psicodinámica como parte de la TCC

Es una de las psicoterapias que tienen su origen en los postulados de Freud del psicoanálisis. El objetivo de la psicodinámicas es que el paciente comprenda la comprensión e integración de aspectos sobre su YO. En este caso, existe un conflicto importante del interior del paciente.

Un ejemplo de esta terapia es la terapia breve descriptiva. Como objetivo principal es que se interrumpan las soluciones inventadas que no funcionan. Estas crean un círculo vicioso disfuncional que genera más sufrimiento.

Se emplea como tratamiento “la maniobra paradójica”. Es decir, que los problemas “imaginarios” se crean por lógicas no ordinarias y son mantenidas en el tiempo. Por ello, para desbloquear la situación que genera el problema se debe emplear la misma lógica.

Se usa un test de hipocondría en la terapia breve llamado “Check Up”. Consiste en recomendar al paciente monitorear los mensajes del cuerpo un solo día de la semana. Para ello se indica al paciente que lo haga solo un número determinado de veces. Además, debe escribir lo que puede sentir y las enfermedades que pueden asociarse a esos síntomas.

Referencias:

American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Quinta edición. DSM-V. Masson, Barcelona.

Cañada Bustos, D. (2019) Hipocondría ¿cómo detectar a la persona hipocondríaca? Recuperado de: https://www.salud.mapfre.es/enfermedades/psiquiatricas/hipocondria/

Castillero Mimenza, O. Hipocondría: Causas, síntomas y posibles tratamientos.

Recuperado de: https://psicologiaymente.com/clinica/hipocondria

Grupo doctor Oliveros (2018) Hipocondría y nosofobia, sus diferencias y similitudes. Recuperado de: https://www.grupodoctoroliveros.com/hipocondria-y-nosofobia-diferencias-y-similitudes/

Hipocondría: cuando existen los síntomas pero no la enfermedad. (22 de marzo del 2016). Recuperado de: https://www.blogdesalud.riberasalud.com/hipocondria-cuando-existen-los-sintomas-pero-no-la-enfermedad/

Hipocondría y patofobia: el síndrome del mal oscuro. (15 de noviembre del 2017). Recuperado de: https://aliciagarciapsicologa.com/hipocondria-patofobia/

Ministerio de Sanidad y Consumo (2008). Guía de Práctica Clínica para el manejo de pacientes con trastornos de ansiedad en Atención Primaria. Madrid, España. Recuperado de: https://portal.guiasalud.es/wp-content/uploads/2018/12/GPC_430_Ansiedad_Lain_Entr_compl.pdf

Cañada Bustos, D. (2019) Hipocondría ¿cómo detectar a la persona hipocondríaca? Recuperado de: https://www.salud.mapfre.es/enfermedades/psiquiatricas/hipocondria/

Si buscar un psicólogo en Sabadell o un psicólogo en Terrassa contacta con nosotros y trazaremos el mejor plan para tu terapia.

Maria Jose Jiménez. Centro Serendípia

paranoia

Paranoia: significado, causas y tratamiento desde la perspectiva psicológica

Blog ¿Hablamos? Paranoia: significado, causas y tratamiento desde la perspectiva psicológica Tabla de contenidos “La psicología no puede decir a la gente cómo deberían vivir sus vidas. Sin embargo, puede proporcionarles significado para un cambio personal y social efectivo”. Frase de Albert Bandura. Hola, estimados lectores de centrocerendipia.es. En este post vamos a tratar una

Leer Más >>
hipocondría

Conoce lo más resaltante de la Hipocondría desde la psicología

Blog ¿Hablamos? Conoce lo más resaltante de la Hipocondría desde la psicología Tabla de contenidos “Una cosa es hipocondría y otra muy diferente el temor a enfermar” Hola a todos. Vivir saludablemente es base y fundamento del bienestar. Conjuntamente, contar con avances en el campo médico, psicológico y científico aumenta la calidad y tiempo de

Leer Más >>

Fecha de modificación: 02/09/2020

La web www.centroserendipia.es tiene como misión ofrecer información de interés psicológico, así como ser un medio de contacto para ofrecer intervención psicológica. Se dirige a la población en general que pudiera tener interés o necesidad de contactar nuestros servicios en el territorio español. Maria José Jiménez, Psicóloga Col.25541 es la autora de la web www.centroserendipia.es, siendo responsable ultima de su edición, ofreciendo una revisión periódica mensual. La información proporcionada en www.centroserendipia.es ha sido planteada para apoyar, no reemplazar, la relación que existe entre un paciente/visitante de este sitio web y, su médico. www.centroserendipia.es no aloja publicidad de ningún tipo y es financiado por Maria José Jiménez.

Deja un comentario